MEDICINA NATURAL

Medicina natural y vida saludable


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¿Dolor de espalda? Necesitas una planta medicinal llamada Harpagofito

Si alguien que esté leyendo ahora esto tuviera dolor de espalda, no sería nada extraño. Este tipo de dolor es uno de los problemas médicos más frecuentes, y afecta a 8 de cada 10 personas en algún momento de sus vidas. Existen distintas variantes para el dolor de espalda, desde un dolor sordo y constante, hasta un dolor súbito e intenso.

Un  dato curioso es que casi el 42% de los niños menores de 11 años sufre dolor de espalda, porcentaje que aumenta hasta el 51% en niños y el 69% en niñas entre 13 y 15 años.

El problema se agrava cuando se incorporan a la vida laboral. En España, las lumbalgias suponen el cinco por ciento de las incapacidades laborales y el 4,8 por ciento de las jornadas laborales perdidas.

Conviene recordar que la mayoría de los dolores de espalda desaparecen espontáneamente, aunque pueden tardar algún de tiempo. Los analgésicos de venta libre en la farmacia pueden ayudar, sin embargo, son frecuentes sus efectos secundarios, sobre todo a nivel gástrico. Desde aquí queremos analizar e informar sobre otros tratamientos alternativos (medicina natural por ejemplo) y también recordar algunos hábitos saludables que mantendrán nuestra espalda en forma y sin dolor. Hay una planta medicinal por excelencia para este problema: el harpagofito. El Harpagophytum procumbens, conocido como garra del diablo, por la curiosa forma de sus frutos, es una planta originaria del sur de África. La parte oficinal (la que es activa) son sus raíces, por su contenido en activos antiinflamatorios. El aspecto más importante del harpagofito es que este efecto antiinflamatorio, sin producir el malestar gástrico que habitualmente producen los analgésicos sintéticos. Además, es destacable sus efectos analgésicos y espasmolíticos, por lo que representa una excelente opción para el tratamiento de los reumatismos. Ya sabes, busca preparados de farmacia.

En la próxima publicación, te daré consejos saludables para tu espalda. Hasta pronto!

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Año nuevo, vida nueva

Cada año, después de comer las uvas y con los atracones de la Navidad aún recientes, hacemos los propósitos para el nuevo año. Ponernos a dieta, dejar de fumar, hacer más ejercicio, dedicar más tiempo a la familia, colaborar con una ONG o en causas sociales, etc… son algunos de los propósitos que más frecuentemente nos planteamos.

Pero… ¿qué hay de cierto en ello? ¿Cuáles de esos propósitos se cumplen?

Según datos de la encuesta Pronokal, publicada el pasado Septiembre de 2011 y realizada a 2.400 personas, el 40% de los españoles había realizado una dieta en los últimos seis meses o la estaba realizando. También es destacable que un 65% de los encuestados la había abandonado, luego parece que nos falla la voluntad para continuarla… ¿Y por qué la abandonan? Los motivos, según el estudio, son el aburrimiento (47%), la falta de voluntad (39%) y el ritmo demasiado lento con el que se pierde peso (33%).

Y ¿Qué ha pasado con el tabaco en España en el 2011? Se estima que 600.000 personas han dejado de fumar en España, desde que entró en vigor la famosa ley antitabaco hace ahora justo un año. Estos datos confirman la bajada de venta de tabaco en un 17% o lo que es lo mismo: en 2011 se han vendido 570 millones de cajetillas menos que en el 2010. Sin duda, una noticia positiva ya que no olvidemos que el tabaco es la causa de más de 50.000 muertes al año en España.

En cuanto a la solidaridad, tenemos que destacar que un 60% de los españoles considera que España es un país solidario. A pesar de ello, la crisis ha afectado y uno de cada cuatro españoles declara que durante este pasado2011 hadisminuido sus aportaciones solidarias. Un estudio llevado a cabo en el pasado año, revela que el porcentaje de quienes prestan su servicio como voluntario es mucho menor que el de quienes han realizado aportaciones económicas que llega a un 66% de los españoles. El estudio concluye que la falta de tiempo (por cargas familiares y laborales), es la principal causa alegada para no colaborar en actividades solidarias.

Ahora tenemos un año entero por delante y es posible pero… ¿cumpliremos nuestros propósitos?