MEDICINA NATURAL

Medicina natural y vida saludable


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Virus Zika … ¿Todo este lío por un mosquito?

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En los últimos días, hemos leído y escuchado mucho sobre el virus Zika y el mosquito que lo trasmite. Pero… ¿Debemos preocuparnos en España? ¿Y si viajamos?
Este virus Zika que se identificó por primera vez en la selva Zika de Uganda, se sabe que infecta a humanos desde 1952. En los últimos meses se ha producido una expansión mayor de lo habitual por África, América Latina, Asia y las islas del Pacífico. Aunque en los humanos es una enfermedad leve, sí que entraña un riesgo mayor en caso de infectar a mujeres embarazadas.
Los expertos de la Organización Mundial de la Salud explican que este virus tiene una rápida expansión geográfica y prevén que no tardará en alcanzar todos los países del continente americano e, incluso, Europa. Se transmite por la picadura de las hembras de mosquitos del género de Aedes, sobre todo de Aedes aegypti, el mismo que propaga el dengue o la fiebre amarilla. Aunque no está claro, existen algunas evidencias de que podría contagiarse a través de la placenta o durante el parto. También se ha detectado virus en sangre, saliva, orina, semen y leche materna, pero la transmisión a través de la lactancia, por transfusión o contacto sexual aún está en estudio.
Tras ser introducido el virus en el organismo por el mosquito, comienza el período de incubación (entre 3 y 12 días). Después comienzan a aparecer los síntomas y duran entre 2 y 7 días. Estos síntomas son: fiebre, manchas rojas en la piel, dolor de articulaciones, malestar general, etc…
Hasta aquí, podría pasar como una gripe normal, pero la alarma llegó porque las autoridades sanitarias de la Polinesia francesa y Brasil informaron de posibles complicaciones neurológicas debidas a la infección por el virus Zika. Se han registrado un aumento de las infecciones en general y de la cifra de recién nacidos con microcefalia en zonas concretas de los territorios afectados. Aunque no se ha confirmado que la causa sea dicha infección, se siga investigando para demostrar esta evidencia.
Hasta el momento no se dispones de vacuna ni existe un tratamiento específico para esta enfermedad infecciosa. Se aconseja a los afectados guardar reposa, dieta ligera, beber líquidos, tomar analgésicos y antitérmicos si se precisan.

Photo of gum leaves taken at nature reserve, burleigh heads, gold coast, australia

¿Cómo prevenir la infección por el virus Zika?
El principal factor de riesgo de infección son las picaduras de los mosquitos. Por ello, las Autoridades Sanitarias proponen actuar frente a los mosquitos y disminuir su contacto con las personas. Así se aconseja: utilizar repelentes de insectos, usar ropa de color claro que cubra el cuerpo tanto como sea posible y colocar barreras físicas como mosquiteras.
Estos mosquitos viven en zonas húmedas y se reproducen en aguas estancadas. Tras la puesta de huevos, en solo tres días se aparecerán las larvas, las predecesoras del mosquito adulto.
Si se viaja a las zonas donde proliferan estos mosquitos, además de protegerse de las picaduras, se recomienda acudir al médico, si se sufren síntomas compatibles con la infección dentro de los 15 días de abandonar la zona. Se aconseja no viajar a las mujeres embarazadas a estas regiones. Existen en la farmacia un buen número de repelentes que son eficaces frente al mosquito Aedes aegypti y, como nos gusta hablar de lo natural, tenemos que mencionar que también son efectivas las pulseras repelentes que llevan pastillas con extractos naturales de lavandín y eucalipto. Este año más que nunca hay que protegerse de los mosquitos!

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Biocuidados: Embarazo, la importancia de la vitamina D

Biocuidados: Alimento que contienen vitamina D

Biocuidados: Alimento que contienen vitamina D

La vitamina D es esencial para todos, pero es especialmente importante en las mujeres embarazadas para garantizar el buen desarrollo del bebé.

En este proceso metabólico, la comunicación que se entabla entre el cuerpo de la madre y el del bebé es vital para el buen desarrollo de éste, y se desarrolla de mano de la sangra, que se configura como el vehículo de transporte de todos los nutrientes. Es esencial cuidad al máximo aquellos que están implicados en la formación ósea del pequeño, especialmente el calcio, el magnesio y la vitamina D.

La explicación es sencilla. Durante los tres primeros meses de gestación, el bebé retiene la mayor cantidad de calcio, y la vitamina D es quien ayuda a que se fije en los huesos. Por ello, es vital que la madre tenga en su cuerpo cantidades adecuadas para ella y para el feto.

Además de en la alimentación, la vitamina D también se acumula dentro del organismo en forma de colesterol. Éste, a través de los rayos solares, se transforma bajo la piel en colecalciferol, que es la forma activa de la vitamina D.  Durante el embarazo, se precisan 10 mg diarios de vitamina D, lo cual supone un incremento en 5 mg al día respecto a la cantidad recomendada.

El verano es la época perfecta para que la madre absorba grandes cantidades de sol y aumente sus reservas de vitamina D en su organismo, con vistas a proteger al bebé de posibles malformaciones óseas.

El déficit de esta vitamina en el feto se asocia a hipercalcemia neonatal, dado que los cambios en el metabolismo del calcio están regulados por la vitamina D además de otras hormonas.

¿Dónde encontrar de forma natural la Vitamina D?
–    En los alimentos lácteos
–    En la yema de huevo
–    En los aceites de hígado de pescado
–    En el tofu
–    En los frutos secos
–    En pescados como las sardinas o los boquerones.

Suplementos

Un estudio del Consejo de Investigación Médica del Reino Unido, ha demostrado que el consumo de suplementos de vitamina D durante el embarazo es un factor beneficioso de cara a evitar el riesgo de osteoporosis en los pequeños.
El 15% de las mujeres estudiadas había tomado suplementos de esta vitamina y sus hijos mostraron un aumento significativo de la mineralización ósea en sus huesos.


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Cuida tu línea: ejercicio y embarazo

Los programas de ejercicio durante el embarazo gozan cada vez de una mayor aceptación ya que la gestación es una etapa en la que las mujeres tienden a coger peso con facilidad.

Beneficios del ejercicio para la mujer embarazada

La práctica de actividad física durante el embarazo presenta aspectos positivos para la mujer, tanto físicos como psicológicos.

Realizar ejercicio durante la gestación reduce el depósito de grasa subcutánea. Por tanto, el aumento de peso global durante el embarazo se reduce, pero permaneciendo siempre dentro de los rangos de normalidad.

Además, el ejercicio prenatal previene la diabetes gestacional (un tipo de diabetes que se presenta durante el embarazo). En el caso de que ya haya aparecido, la actividad física también está recomendada ya que, junto con una dieta adecuada, mejora el aprovechamiento de los azúcares.

La práctica de actividad física durante la gestación hace que la mujer embarazada pueda disfrutar de una mejor condición física, ya que también favorece el tono muscular y cardiovascular. Además ayuda a evitar el estreñimiento, mejora la tensión arterial y reduce la ansiedad y el insomnio.

El ejercicio adecuado

Antes de comenzar cualquier tipo de programa de ejercicios, es importante tener en cuenta si la mujer realizaba deporte de forma habitual antes del embarazo. En caso de no haber realizado ejercicio anteriormente con regularidad, se suele recomendar participar en programas de preparación al parto en vez de comenzar a realizar un ejercicio físico concreto al que la mujer no está acostumbrada.

En mujeres que tienen creado un hábito en la práctica de actividad física, sería adecuado realizar una hora de ejercicio aproximadamente, tres días por semana.

Las actividades físicas más aconsejadas son caminar y realizar cualquier tipo de actividad acuática, ya que el agua elimina el peso y con ello los impactos no deseados en articulaciones, además de realizar un efecto bombeo en el retorno venoso de la mujer embarazada.

Otra opción muy acertada es apuntarse a una disciplina como el yoga, pilateso el tai-chi, que ayudan a liberar tensiones y a mantener flexibilidad.

Beneficios del ejercicio en el embarazo

1.- Mejora la postura y apariencia

2.- Disminuye el dolor de espalda

3.- Mejora la circulación de la sangre

4.- Se mantiene con más energía.

5.- Sus músculos se fortalecen, lo que ayuda al trabajo del parto

6.- Su cuerpo se sentirá relajado además de que se mantendrán con actitud positiva

No hagas ejercicio si existe…

1.- Amenaza de aborto

2.- Placenta previa

3.- Enfermedad cardiovascular e hipertensión

4.- Antecedentes de parto prematuro

5.- Sangrado transvaginal

6.- Anemia

7.- Hipo o hipertiroidismo

8.- Embarazo gemelar

Consejos dietéticos para el ejercicio

Durante el embarazo es importante llevar una dieta equilibrada que cubra las necesidades que la mujer presenta en esta etapa. Para ello es necesario que incluya en su alimentación cantidades suficientes de todos los grupos de alimentos, de modo que le aseguren un aporte suficiente y equilibrado de todos los nutrientes que necesita.

Conviene dejar transurrir unas dos horas desde la comida hasta el comienzo del ejercicio para asegurar que la digestión se ha realizado. Es aconsejable tomar alimentos como purés espesos, pasta, arroz…que asienten bien en el estómago, ya que las sopas, caldos o purés ligeros pueden provocar náuseas en la mujer embarazada durante el ejercicio.

Es importante tener en cuenta también el aporte de líquidos. Por ello es necesario hacer ver a la mujer la necesidad de beber antes, durante y después del ejercicio, además de los entre 6 y 8 vasos que ha de tomar al día de agua, infusiones suaves, caldos, zumos de frutas sin azucarar o de hortalizas frescas… Si estas necesidades están cubiertas se conseguirá un mejor funcionamiento de los riñones y la eliminación de sodio, con lo cual se verá reducido el riesgo de retención de líquidos.

Es importante que las mujeres embarazadas consulten con su médico antes de comenzar a realizar cualquier tipo de ejercicio por su cuenta, ya que éste puede considerar que en casos concretos el ejercicio no es recomendable.