Parece mentira, pero estamos a las puertas del último fin de semana de Agosto. Adiós a la playa, adiós a las mañanas tumbados al sol, adiós a las fiestas veraniegas, a los chiringuitos, y adiós definitivamente a las vacaciones. Pero antes de coger los bártulos e irnos, ¿por qué no organizar una cena con los amigos, o con el amor de (este) verano, para despedirnos como se merecen? Ponte el delantal y atrévete a deleitarles con las recetas que has aprendido últimamente. Y si no recuerdas ninguna ahora, no te preocupes, unas brochetas y unas croquetas de atún va a ser tu solución.
¿Y por qué el atún?
El atún es un pescado azul, característico de la dieta mediterránea. Es el complemento predilecto en las dietas para perder peso y bajar el colesterol, debido a que en su composición química tiene ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, y a que aporta muy pocas calorías. Por otra parte, tiene un alto contenido en proteínas y no tiene hidratos de carbono ni azúcares, lo que también le hace ideal para personas con diabetes.
BROCHETA DE ATÚN CON MARINADO DE SOJA, RAVIOLI Y VERDURITAS AL DENTE
Ingredientes para 4 personas:
500 gr de lomo de atún
200 gr de raviolis
1 zanahoria
200 gr de brócoli
Salsa de Soja
Sal, pimienta y aceite
Antes de nada, vamos a congelar el atún porque lo vamos a servir poco hecho y así evitamos las posibles infecciones por anisakis.
Cuando lo descongelemos, lo cortamos en dados y lo dejamos macerar en un bol con soja y verduritas troceadas, durante unos minutos.
A continuación, ponemos varios trocitos en una brocheta y los hacemos a la plancha a fuego fuerte, de forma que queden rosa por dentro.
Ahora vamos a por los raviolis. Los cocemos junto con las verduras y cuando estén al dente las servimos en un plato, adornado con la salsa de soja, o si preferimos con aceite de oliva.
CROQUETAS DE ATÚN
Ingredientes:
Latillas de atún
1 cucharada de mantequilla
2 huevos
1 cebolla pequeña
½ taza de harina
Taza y ½ de leche
Nuez moscada
1 taza de pan rallado
1 taza de aceite
Perejil, pimienta, sal
En una olla ponemos 1 cucharada de mantequilla y sofreímos cebolla. Cuando esté dorada, le añadimos lentamente la cebolla, cortada en pequeñísimos trozos, la nuez moscada y sal, y removemos para que la pasta que vayamos obteniendo quede tersa y espesa. Cuando esté, la dejamos enfriar.
Una vez fría, la batimos con la batidora lentamente, le añadimos el atún y el perejil y lo mezclamos a una velocidad mayor.
Ahora hay que empezar a formar las croquetas. Para ello, las envolvemos en huevo batido y después en pan rallado.
Y ya solo queda freírlas, con el aceite bien caliente, para que queden perfectas. A la hora de servirlas, pon un trozo de papel de cocina absorbente en el plato para eliminar el exceso de aceite.
Y voilá! ya tenemos unos entrantes bien apañados para nuestra cena. Propón a tus amigos que cada uno aporte un plato y así tendréis una cena de lo más completa.










