Las varices que se pueden apreciar a simple vista son venas dilatadas porque la sangre no puede fluir con normalidad. Los síntomas que provocan son pesadez de piernas, calambres, picores, incluso dolor en alguna ocasión.
Este problema llega a afectar a una de cada diez personas, aunque si nos centramos en la mujer, estas cifras pueden llegar a una de cada tres.
El problema tiene su origen en el mal funcionamiento de unas válvulas que las venas tienen en su pared interior. Estas válvulas aseguran que la sangre fluya hacia delante y cuando fallan, ésta se acumula y aparecen las varices.
Indudablemente, en sus primeras fases se trata de un problema estético pero más adelante se produce un verdadero problema de salud ya que las varices pueden sangrar o aparecer flebitis (inflamación de la vena) y trombosis (coágulos en el interior de las venas).
Aunque este problema puede afectar a todo el mundo, ya hemos dicho que las mujeres son más sensibles al problema, sobre todo durante el embarazo y en grupos de población que pasan mucho tiempo de pie al día. Los expertos aconsejan no estar mucho tiempo sentado con las piernas cruzadas, permanecer de pie sin moverse o llevar ropa muy ajustada.
Además, hoy os quiero hablar de la Vid Roja, una planta interesante para aliviar el problema de las varices. Contiene activos que protegen las paredes de las venas y facilitan su contracción ayudando a la circulación dela sangre. La Vid Roja mejora los síntomas de la mala circulación en las piernas como la sensación de piernas cansadas y mejora el aspecto de las varices.

