El término alergia, significa en griego reacción extraña. Como ya hemos hablado en otras ocasiones, se trata de una respuesta desproporcionada del organismo ante una o más sustancias inofensivas para otras personas, pero ¿por qué nuestro organismo reacciona así?.
El sistema inmunitario de una persona alérgica, cuando entra en contacto con las sustancias que desencadenan la alergia, fabrica inmunoglobulinas que desencadenan el proceso. Pero los típicos síntomas, como picor de ojos, estornudos e incluso asma, sólo van a aparecer cuando la producción de las mismas ha rebasado un límite, que se llama de tolerancia.
Como resultado de esta reacción nuestro cuerpo produce la histamina que actúa ojos, nariz, garganta, etc… Esta sustancia es la responsable de los síntomas de la alergia y por tanto los tratamientos antialérgicos han de ir encaminados a bloquear o anular dicha sustancia: conseguir un efecto antihistamínico.
Dentro de la fitoterapia, la mejor solución la encontramos en el Llantén Mayor. Es una planta especialmente recomendada para prevenir los procesos alérgicos porque tiene propiedades antiinflamatorias y antihistamínicas. Al bloquear la acción de la histamina, evita todos los síntomas de la alergia.
Esta planta medicinal se puede encontrar en cápsulas en distintos preparados de farmacia. Un consejo: Ante cualquier alergia, lo más importante es intentar determinar cual es el alergeno causante y evitar, si es posible, la exposición al mismo. Otro dato importante es que las plantas medicinales para evitar la alergia deben tomarse siempre con anterioridad, para prevenir la aparición del problema.

