Actualmente, existe una falsa creencia de que los hidratos de carbono (presentes en alimentos como pan, pasta, patata, arroz o legumbres), engordan y no tienen mucha importancia nutritiva. La realidad es que su consumo es insuficiente y dista mucho de las cantidades mínimas recomendadas por los organismos que vigilan nuestra salud. Estos alimentos son fundamentales en toda dieta equilibrada y deben consumirse prácticamente en todas las comidas del día, eso sí en las cantidades adecuadas. Aproximadamente la mitad de la energía que necesitamos debe proceder de alimentos ricos en hidratos de carbono.
Elaborado exclusivamente de harina, agua y sal, el pan no contiene ningún nutriente cuyo consumo excesivo se asocie con un mayor riesgo en el desarrollo de las llamadas patologías occidentales (obesidad, diabetes, enfermedades de vasos sanguíneos y corazón…).
¿Engorda el pan?. Aunque el pan aporta energía, su consumo no es causa directa del aumento de peso, siempre y cuando se respete la cantidad recomendada para cada caso. En realidad lo que aumenta las calorías de un trozo de pan es lo que normalmente lo acompaña: mermeladas, mantequilla, embutidos, salsas, etc. A igualdad de contenido calórico, el pan provoca un menor acumulo de grasa en el cuerpo que otros alimentos ricos en grasas. Es decir,100 gramosde pan aportan unas 250 calorías, pero engordan menos que35 gramosde mantequilla o margarina o un bollo, que también proporcionan unas 250 calorías, debido a que la grasa de los alimentos se acumula más fácil en nuestro cuerpo que los hidratos de carbono complejos, abundantes en el pan.
En resumen: consumiendo la misma cantidad de grasas o hidratos de carbono, engordan más las primeras. Así que ya lo sabes… a disfrutar del pan, eso sí, en cantidades adecuadas.

