Nuestro cabello es uno de los primeros que percibe la llegada del otoño. Debilidad, caída, falta de brillo y volumen son los principales signos que delatan su llegada.
Los expertos aún no se ponen de acuerdo para explicar cuál es la causa (algunos afirman que, al igual que otros mamíferos, “mudamos” de pelo regularmente, mientras que otros creen que se debe más al estado de ánimo), pero lo cierto es que cuando llegan estas fechas todos observamos cómo en la almohada, lavabo y cepillo aparecen más pelos de los normal.
Pero ¿Qué cantidad es normal? Pues ahí parece que sí que hay acuerdo: perder entre 50 y 100 cabellos al día no supone ningún problema. A partir de esa cifra debemos prestar atención…
Hay que tener en cuenta que el calor de los meses de verano provoca un mayor crecimiento capilar al aumentar su actividad metabólica. Posteriormente, en primavera y otoño se produce una mayor caída capilar al producirse el paso de los folículos a la fase de reposo. El repentino crecimiento durante los meses de calor hace que su caída sea más intensa y alarmante cuando llega el otoño.
El cuidado del cabello en otoño tiene dos objetivos: lograr su recuperación tras el verano y por otra, prevenir y atenuar su caída para conseguir un nuevo pelo fuerte y sano.
Si hacemos la comparación con el cuidado de la piel, para cuidar nuestro cabello durante el otoño, debemos hacer primero una limpieza intensiva acompañada después de un tratamiento nutritivo para asegurar el crecimiento capilar. Unos consejos básicos son:
- Peinarse con cuidado, sin tirones y evitando los recogidos tirantes, así como los tintes o permanentes muy agresivos.
- Masajear el cuero cabelludo a diario, suavemente y con delicadeza, usando la yema de los dedos para estimular la circulación.
- Aplicar cosméticos que ayuden a la nutrición del cabello y para mejorar su aspecto físico.
- Es conveniente complementar estos cuidados con preparados en cápsulas de venta en farmacia que contienen vitaminas y minerales (a veces también plantas medicinales) en cantidades adecuadas para nutrir el cabello y darle volumen y brillo.
No obstante, si observas que la caída se prolonga durante más tiempo o aparecen calvas redondas y perfectamente delimitadas (alopecia areata), te aconsejamos que consultes con tu dermatólogo





