Según el informe Ypsos Health and Beauty el 77 % de las consumidoras prefieren productos cosméticos naturales. Pero hablar de cosmética natural no es hablar de un cosmético BIO.
Para cumplir con la denominación BIO, un cosmético debe cumplir que el 99% de sus ingredientes sean de origen natural o vegetal y como mínimo un 13% debe provenir de cultivos biológicos. Existen distintos organismos reguladores que una vez demostrado que el producto cumple las exigencias, le otorgan la categoría de cosmético BIO y pueden exhibirlo en sus embalajes. Los más prestigiosos en cuanto a criterios de calidad y autenticidad son Ecocert en Europa, BDIH en Alemania, USDA en Estados Unidos, Soil Association Organic Standard (U.K.).
Libres de conservantes y perfumes y formulados a base de ingredientes naturales, los cosméticos BIO se caracterizan por estar no haber sido testados en animales, provenir de la agricultura biológica y ser respetuosos con el medioambiente.
Las pieles más sensibles e intolerantes pueden beneficiarse de sus enormes ventajas. El mayor desafío ahora es encontrar los ingredientes para que sean eficaces y puedan conservarse más allá de 6 meses una vez que el envase ha sido abierto.

