Ayer fui a acostarme a las once y media, y he de levantarme a las siete y media; perfecto por tanto, eran ocho horas de sueño!! Lo que no esperaba, es que el vecino tuviera la música techno a todo trapo, y media hora después, un gran amigo con ganas de hablar me llamara… total, he dormido seis horas y media, y se me cierran los ojos… En mi caso, se trata de un caso de “logística nocturna”, pero para todos aquellos que padezcan insomnio “real”, os dejo una artículo combinado muy interesante:
cómo ha aumentado el insominio y porqué el uso de ciertas plantas está demostrado que nos ayudarán a descansar mejor…
buenos días!! O, mejor: buenas noches?
El aumento de los problemas de sueño es uno de los efectos colaterales de la crisis económica, que ha incrementado en un 10% las consultas por insomnio en los últimos meses, según Rodrigo Rocamora, de la Unidad del Sueño del Hospital Ruber Internacional, quien ha detectado un aumento de los casos de insomnio producidos por situaciones de ansiedad y depresión.
La mayoría de los casos de insomnio tiene su origen en causas psicofisiológicas, es decir, “se trata de personas que tienen una predisposición a no poder dormir, pero no existe un problema concreto que lo origina”, explica el experto. Sin embargo, en los últimos meses han aumentado los problemas de sueño causados por situaciones asociadas a la crisis económica, señala.
Para Concha Navarro, catedrática de Farmacología de la Universidad de Granada y presidenta de INFITO, “en los casos de insomnio pasajero hay muchos preparados de plantas medicinales en la farmacia que pueden ayudar a conseguir un sueño de calidad y que pueden utilizarse durante largos periodos de tiempo ya que no producen ningún tipo de dependencia; lo que sí ocurre con muchos fármacos de síntesis”.
De hecho, UNO DE CADA CUATRO ESPAÑOLES SE TRATA EL INSOMNIO CON PLANTAS MEDICINALES:
Hay tres plantas que son especialmente útiles para el insomnio: “la Amapola de California, muy eficaz para aliviar la ansiedad y conciliar el sueño, la Pasiflora que prolonga las fases del sueño profundo y evita los despertares nocturnos y la Valeriana, de reconocidas propiedades desde la antigüedad”
La Amapola de California:
interviene sobre algunas catecolaminas (principalmente dopamina beta-hidroxilasa y monoamino oxidasa (MAO-B)), diamino-oxidasas y la síntesis de adrenalina que explican su acción antidepresiva y sedante. También actúa en el tratamiento de trastornos de ansiedad leve a moderada, como se comprobó en un estudio aleatorizado doble ciego, frente a placebo con 264 pacientes, lo que ayuda a mejorar la calidad del sueño.
En cuanto a la Pasiflora,
diversos ensayos farmacológicos han puesto de manifiesto un efecto sedante e hipnótico, así como ansiolítico.
Su uso se encuentra recomendado por la farmacología europea (EMEA) y la Organización Mundial de la Salud.
La raíz de valeriana
posee una actividad sedante e inductora del sueño (hipnótica). También se ha demostrado una acción espasmolítica, por actuación directa sobre el músculo liso, y anticonvulsivante.
Otras plantas indicadas en el tratamiento del insomnio son la tila, la lavanda, el espino albar y la amapola común.
En cualquier caso los expertos recomiendan que el uso de estas plantas se haga como preparados farmacológicos, de dispensación farmacéutica, con todas las garantías de eficacia y seguridad que proporciona un registro de medicamento.