
Cesta cosmética Maya
La piel del bebé es muy frágil y va madurando progresivamente hasta los 8 ó 9 años. Esta fragilidad en la dermis la tenemos que buscar en varios factores.
En primer lugar, la sudoración y la producción de sebo están disminuidas, lo que se traduce en una piel más seca y susceptible a la aparición de irritaciones. Además, los mecanismos de defensa de su piel también son aún deficientes, y cualquier irritación puede entrañar riesgo de infección.
Seguido a esta característica clave para entender la piel de los niños, el PH de la piel infantil es neutro, por lo que el niño está menos protegido frente a las agresiones externas.
Para prevenir al niño de estas agresiones externas el grupo Arkopharma ha realizado Hidratium, una crema hidratante y reparadora que respeta la naturaleza de
la piel de los más pequeños.
Además, aporta las propiedades reparadoras de la Caléndula y la actividad hidratante del Aloe Vera que se ve complementada con la acción suavizante de la Rosa canina. Otra de sus ventajas es su textura ligera y no grasa que permite una rápida absorción.

