La modificación de hábitos y la instauración de pautas adecuadas en alimentación y ejercicio físico son la clave para combatir el sobrepeso y evitar su evolución a obesidad.
Pero en este proceso existen “ayudas” por parte de las plantas medicinales que han demostrado su eficacia, aunque “en ningún caso” pueden sustituir la intervención sobre los dos anteriores, señala a CF la presidenta del Centro de Investigación sobre Fitoterapia (Infito) y cate- drática de Farmacología de la Universidad de Granada, Concepción Navarro. Y una de las últimas en sumarse al arsenal de activos de origen natural para el control de peso es el extracto de hoodia gordonii, cactus de origen sudafricano que “actúa en los centros hipotalámicos de la saciedad y disminuye la sensación de hambre”.
Entre las plantas más conocidas, la farmacóloga resalta que el té verde logra reducir la absorción de lípidos, así como los niveles de colesterol LDL y triglicéridos (ver recuadro).
También el glucomanano mejora el perfil lipídico y tiene un efecto saciante. “El glucomanano debe ingerirse acompañado de un gran vaso de agua y siempre distanciando la toma al menos hora y media respecto a la administración de cualquier otra medicación”. En caso contrario, el glucomanano podría afectar a la biodisponibilidad de otros tratamientos.
Otro activo de probada utilidad es la garcinia, que disminuye el apetito y la absorción de hidratos de carbono.
DRENANTES
En ocasiones, y sobre todo si se trata de mujeres, es la retención de líquidos y no el acúmulo de grasa el que afea la figura. “Se pueden recomendar plantas con efecto drenante y diurético, como es el caso del té verde, los extractos de ca-cao, achicoria, cola de caballo u ortosifón”. Pero recuerda que hay que tener cuidado con ellas así como con cualquier otro diuréti-co. “No deben mantenerse más allá de una semana, porque pueden provocar deshidratación y favorecen la eliminación por la orina del potasio y otros electrolitos”, asegura.
Para mejorar la circulación venosa aconseja los suplementos con extracto de vid roja, y si se quiere mejorar el aspecto de la celulitis, aconseja la aplicación tópica de productos con centella asiática, fucus y cafeína.
La experta entiende que el farmacéutico “está preparado para orientar al usuario sobre el consumo de estos productos”, aunque ello exija someter al consumidor a un interrogatorio, “porque si existen problemas de tiroides, no se pue- de aconsejar fucus, y si presenta nerviosismo o hipertensión arterial, no conviene administrar té”.

