HIPERTENSIÓN y COLESTEROL:
Dos importantes enemigos del corazón frente a los que no hay que bajar la guardia.
¿La mejor receta? La prevención.
La hipertensión y el colesterol alto son dos de los principales factores de riesgo de los accidentes cardiovasculares. La fitoterapia, junto con unos buenos hábitos alimenticios, te ayudará a mantenerlos a raya.
HIPERTENSIÓN
¡Vigílala de cerca!
Los problemas de tensión suelen llegar sin avisar y sin presentar manifestaciones clínicas específicas hasta que aparecen definitivamente las complicaciones. Esto hace que sean muchas las personas que desconocen que tienen problemas de tensión. La hipertensión se caracteriza por un aumento sostenido de la presión arterial, lo que implica un incremento del trabajo que tiene que realizar el corazón y las arterias. Si este sobreesfuerzo no se controla, a largo plazo puede ir lesionando los vasos sanguíneos del corazón, los ojos, los riñones y el cerebro y, en último término, causar accidentes cerebrovasculares, infarto de miocardio e insuficiencia cardiaca o renal.
AJO Y OLIVO
Tensión bajo control
Además de formar parte de la dieta mediterránea, el ajo y el olivo son el combinado perfecto para mantener a raya tu tensión.

El Ajo está presente en casi todos nuestros platos, pero ha de consumirse en crudo si se quiere disfrutar plenamente de su actividad terapéutica, ya que la aliína, responsable de su efecto hipotensor y antihipertensivo, es extremadamente sensible al calor y se pierde cuando es cocinada. La mejor solución es recurrir al polvo criomolido de bulbo de ajo, ya que además de facilitar su ingestión y evitar el mal aliento que ocasiona su consumo en crudo, garantiza la presencia de la totalidad de sus principios activos.

Las hojas del Olivo son ricas en oleuropeósido, un componente muy activo en el tratamiento de la hipertensión, responsable simultáneamente de las acciones hipotensoras, vasodilatadoras, antiarrítmicas y espasmolíticas, y que además disminuye el LDL (colesterol “malo”) y aumenta el HDL (colesterol “bueno”).
Algunos estudios han puesto de manifiesto una acción atenuante de las palpitaciones cardíacas y una ligera actividad calmante y sedante.

